El motivo de encargar un levantamiento de un edificio suele ser la necesidad de conocer su forma geométrica, la distribución interna, y sus dimensiones exactas.

Generalmente para futuros cambios en su forma geométrica, como documento adicional en una compraventa, remodelaciones, cambio de uso, etc. Lo que implica saber mucho más sobre un edificio, que solo su situación geométrica.

La aparición de nuevos programas de Cad (Computer Aided Design) llamadas BIM (Building Information Modelling), facilitan la representación del estado actual de edificios y no solo en su forma geométrica, sino también la documentación del material utilizado y sus características a nivel estructural o energético, el estado de los materiales, atributos como información sobre el propietario, el uso y la gestión de los espacios.

Las tendencias en la topografía moderna, apuntan claramente a sistemas siempre más visuales y en tres dimensiones. La posibilidad de poder tomar miles de puntos por segundo, como es el caso del escáner láser 3D (o LIDAR terrestre), nos permite la representación de los objetos en 3D a una precisión muy alta.

La tecnología BIM está pensada para representar y a la vez administrar información durante la fase del levantamiento, la remodelación o construcción, y la posterior o futura gestión del edificio. Los elementos geométricos ya no son solo formas geométricas, están asociados a un banco de datos con un sinfín de Información adicional.